En ocasiones nos encontramos con algunos síntomas corporales que persisten en el tiempo y no parecen tener una causa médica clara. Uno de los más comunes son los mareos por ansiedad, sobre todo en el caso de personas que tienen trastornos de ansiedad o niveles de estrés elevados.
Estos mareos pueden deteriorar nuestra calidad de vida, generando preocupación constante, inseguridad, y en muchos casos, desmayos y pérdidas de control.
Necesidad de descartar causas médicas
Es fundamental que ante episodios de mareos persistentes, acudamos a un especialista (médico de atención primaria, neurólogo, otorrino, etc.) para descartar cualquier condición de salud orgánica. Solo una vez hecho esto, y si no se ha detectado ninguna alteración física, podrá considerarse que los mareos están relacionados con la salud mental.
En este punto, es habitual que surjan preguntas como:
- ¿De verdad la ansiedad puede provocar mareos?
- ¿Es normal que me dure todo el día?
- ¿Es peligroso?
- ¿Tiene solución?
- ¿Se pasará algún día?
La respuesta es que sí, la ansiedad puede provocar mareos, y sí, se pueden tratar con el enfoque y terapia adecuados.
¿Por qué la ansiedad provoca mareos?
La ansiedad es una respuesta del cuerpo ante situaciones que percibe como una amenaza, y conlleva una activación fisiológica que puede tener múltiples manifestaciones físicas, entre ellas el mareo o vértigo psicógeno. Algunas de las causas más comunes del mareo por ansiedad incluyen:
1. Tensión muscular
Durante los episodios de ansiedad, el cuerpo se prepara para una posible amenaza. Esto implica una contracción muscular prolongada, especialmente en la zona cervical y de los hombros, lo que puede generar una cefalea tensional y una sensación de cabeza embotada.
2. Hiperventilación
La respiración acelerada o hiperventilación es un síntoma muy frecuente en cuadros de ansiedad aguda. Al respirar más rápido y superficialmente, disminuyen los niveles de dióxido de carbono en sangre, provocando síntomas como mareo, visión borrosa, hormigueo, y sensación de desmayo.
3. Redistribución del flujo sanguíneo
En momentos de ansiedad, el cuerpo activa un mecanismo que envía más sangre a las extremidades (principalmente piernas) y menos a zonas como el lóbulo prefrontal, alterando el funcionamiento del cerebro y provocando inestabilidad, dolores de cabeza, o una sensación de irrealidad.
4. Estimulación del nervio vago
En algunos casos, se produce un fenómeno conocido como presíncope vasovagal, en el que una hiperestimulación del nervio vago reduce la frecuencia cardíaca y el flujo sanguíneo cerebral, generando una sensación de leve desmayo o aturdimiento.
Síntomas comunes del mareo por ansiedad
Los mareos por ansiedad pueden variar de una persona a otra, pero hay ciertos síntomas frecuentes que se repiten en muchos casos:
- Sensación de inestabilidad o de que el suelo se mueve
- Cabeza embotada o sensación de flotar
- Visión borrosa o en túnel
- Náuseas por ansiedad
- Sensación de ir en un barco
- Dolor de cabeza o presión craneal
- Tensión en el cuello y mandíbula
- Palpitaciones, sudoración excesiva y dificultad para respirar
- Sensación de desmayo
Es importante destacar que estos síntomas, aunque son muy molestos, no son peligrosos. No indican una enfermedad grave ni implican un riesgo real de desmayo en la mayoría de los casos.
El ciclo de la ansiedad y el mareo
Una de las razones por las que el mareo por ansiedad se cronifica es por el ciclo de ansiedad: sentir el síntoma → preocuparse → aumentar la ansiedad → intensificar el síntoma. Esto genera un estado de hipervigilancia en el que la persona está constantemente pendiente de si vuelve a marearse, reforzando la presencia del síntoma.
Otras conductas que pueden mantener o agravar el problema incluyen:
- Buscar explicaciones médicas constantemente, incluso tras haber descartado causas físicas
- Evitar actividades o lugares por miedo al mareo
- Intentar controlar o eliminar el síntoma a toda costa, lo cual aumenta el foco de atención y refuerza el malestar
¿Cómo saber si mis mareos son por ansiedad?
Si ya se han descartado causas médicas y los mareos están acompañados de otros síntomas de ansiedad, es probable que estés ante un mareo de este tipo. Estos suelen aparecer durante un ataque de ansiedad; después de momentos de estrés emocional; o incluso sin una causa aparente, como parte de un trastorno de ansiedad generalizada.
¿Qué hacer ante los mareos por ansiedad?
El tratamiento adecuado dependerá del caso particular de cada paciente, pero hay una serie de recomendaciones generales que te pueden ayudar:
Buscar apoyo profesional
Lo más recomendable es acudir a un psicólogo especialista en trastornos de ansiedad. En nuestro Centro de Psicología en Madrid, trabajamos con la terapia cognitivo-conductual, que ha desmostrado una mayor eficacia para el abordaje de los trastornos de ansiedad. Con un plan de tratamiento personalizado, trabajamos todos los factores que están propiciando el mantenimiento y el refuerzo de la sensación de mareo y los síntomas que la provocan.
Parte del tratamiento implica dejar de ver el mareo como algo peligroso o incontrolable. No se trata de eliminarlo a la fuerza, sino de modificar la relación que tenemos con él.
El manejo del estrés en tu vida diaria también es clave. Algunas herramientas útiles incluyen:
- Ejercicios de respiración diafragmática
- Actividad física moderada
- Técnicas de relajación progresiva
- Mejora del descanso para evitar insomnio por ansiedad
- Reducción del consumo de estimulantes
Los mareos por ansiedad son un síntoma frecuente y, sobre todo, tratable y abordable. Aunque no representan un peligro real para la salud física, sí que pueden generar mucha angustia. Lo importante es detectar su origen y buscar apoyo psicológico para aprender a manejarlos sin miedo.
En nuestro Centro de Psicología en Madrid somos especialistas en el tratamiento de ansiedad, así que no dudes en contactarnos para evaluar y tratar tu problema.